Nada arruina más el refrescante consumo de una sustancia fría en un día caluroso que un doloroso congelamiento de cerebro, también conocido como cefalea por estímulos fríos, cefalea del helado o por su nombre médico: ganglioneuralgia esfenopalatina (aunque decirlo también puede producir un dolor de cabeza). Afortunadamente, si eres víctima de un congelamiento de cerebro, no estás completamente indefenso ante esa situación. Si utilizas ciertos conocimientos preventivos y algunos consejos para tratarla, puedes comer tu helado sin padecer un dolor de cabeza.
Fuente: wikihow.
